En donde se relata el Primer Concilio de la Alianza y la búsqueda exitosa de un falso relicario de origen hermético

Estando reunidos los muy sabios magi de la Orden de Hermes Hyperides Hylas seguidor de Verditius, Cháris Ex Miscellanea, Eric d’Ancelin seguidor de Criamon y Thubayta Bint Al-Hasan Al-Halqa Al-Shafiyya Ex Miscellanea en el decimoquinto día del mes de abril del año del Señor de MCCXX en la muy santa ciudad de Constantinopla, y habiendo tomado posesión de la casa de comercio de la familia Nikerites, que estuviere abandonada durante más de una década desde que sus anteriores ocupantes murieran víctimas del innoble saqueo de la urbe a manos de los sanguinarios conquistadores latinos, conste aquí que se declara iniciado el Primer Concilio de la Alianza de Ourobóros.

En atenta consideración a la necesidad de conseguir la ciudadanía como polites de los muy nobles Eric de Criamon y Al-Shafiyya Ex Miscellanea, Cháris Ex Miscellanea sugiere a sus sodales la posibilidad de solicitar el padrinaje de Teodoreto de Casa Criamon, magus miembro de la Alianza de Xylinites y arché por la Phyla Propontiana. En visita a tan noble prohombre este ofrece a mis nobles señores, no tan solo su padrinaje para su solicitud del estatus de polites, sino también su plena ayuda al objeto de conseguir una tarea que realizar en beneficio del Estado, que les avale al presentar su solicitud.

Relicario

A dicho efecto el arché les encarga la tarea de recuperar un objeto encantado de origen hermético del Siglo XI que se perdiera durante el saqueo de la ciudad de Constantinopla, y que se cree pueda contener en su interior algún tipo de espíritu peligroso y de gran poder. Les insta a recuperar este objeto, una caja con inscripciones herméticas fácil de confundir con un relicario por ojos ignorantes, de forma discreta y evitando crear en el proceso enemistades mundanas, o atraer cualquier tipo de atención mundana hacia la Orden. El magistrado les informa que ha averiguado que este falso relicario está probablemente en posesión de un mercader veneciano que lo habría comprado a un caballero franco conocido como sir Gerbert de Sur-Les-Moines, pero desconoce de qué mercader se trata.

El noble señor Eric de Criamon, junto con las igualmente nobles damas Al-Shafiyya Ex Miscellanea y Cháris Ex Miscellanea, se ponen en contacto con el caballero, que les informa que efectivamente ha vendido ya el relicario, pero está dispuesto a darles el nombre del comprador a cambio de pasaje en un barco hacia Tierra Santa. Sospechando que el caballero pueda haber vendido varias falsificaciones del mismo a una pequeña parroquia local, a un comerciante griego y a dos comerciantes venecianos, y que pueda por tanto conservar aún el original, realizan una visita a un orfebre local con el que el caballero parece tener tratos, de nombre Lykaon. Este les confirma que el caballero le encargó varias copias, y le dejó el original como aval por el pago, que no ha realizado aún. Aprovechando el temor del orfebre a no cobrar, la Alianza compra la deuda, recibiendo por tanto el relicario como aval. Un somero examen del mismo evidencia que efectivamente se trata de un objeto encantado hermético, de unos doscientos años de antigüedad, y que no ha sido abierto.

Tras hablar con el caballero, el cual se muestra ofendido y furioso por la compra de su deuda, el señor Eric de Criamon y la dama Al-Shafiyya Ex Miscellanea llegan a un nuevo trato con sir Gerbert: a cambio de que les ceda la propiedad del relicario, la deuda que tiene ahora con ellos quedará perdonada, y recibirá además pasaje hacia Tierra Santa como ya se había acordado, además de una suma de dinero de seis hyperpyra (una libra). Tras formalizar un contrato legal ante un notario imperial, la Alianza encarga a Theoclymenus que vigile discretamente al caballero de Sur-Les-Moines durante el mes que falta hasta que embarque, para garantizar su seguridad. Afortunadamente, este no sufre ningún suceso ominoso, y lo único destacable durante este período es la visita de un rico veneciano, cuyo nombre Theoclymenus no logra averiguar, justo antes de su partida. El muy noble señor Kóstas Allectoros o Émporos, socio comercial de la Alianza de Ourobóros, informa al ser inquirido que el escudo grabado en un broche portado por el veneciano, un dragón rampante frente a un olivo y con una manzana en el suelo entre ambos, es el escudo de la familia comercial veneciana de Ipatici.

Una vez entregada la caja encantada al arché Teodoreto de Criamon, este garantiza al noble señor Eric de Criamon y a la muy sabia dama Al-Shafiyya Ex Miscellanea que patrocinará su petición de ciudadanía como polites, y que testificará conforme han cumplido un servicio en beneficio del Estado. Les ofrece también la posibilidad de recibir un psephos (un bono) a cambio de servir al Estado llevando a cabo el estudio del objeto encantado, cosa a la que acceden.

El señor Kóstas Allectoros, haciendo gala nuevamente de su gran sabiduría en los temas concernientes al tejido comercial de la ciudad, expone la situación de la familia de Ipatici. Según explica, se trata de una casa comercial de importancia similar a la Casa Allectoros, pero de influencia y recursos algo menores. Los Ipatici mantienen una relación tensa con el podestá Jacopo Tiepolo, debido a sus tratos continuados con comerciantes genoveses, tratos que no gozan de la aprobación del podestá, el cual favorece que los negocios con Europa sean realizados exclusivamente entre venecianos.

Constantinopla

Llevadas a cabo indagaciones sobre la identidad del veneciano, y quedando claro que se trata de Lucio Ipatici, hombre de confianza y factótum del capo de la casa, Giacomo Ipatici, Theoclymenus procede a mantener bajo estrecha vigilancia la residencia de la casa Ipatici. Gracias a ello, puede observar como Lucio Ipatici realiza una visita nocturna clandestina al barrio genovés, entrando en el palacio de la familia Cosini, una rica e importante casa comercial genovesa, y reuniéndose allí con un hombre joven adolecido de una pronunciada cojera, que el señor Allectoros cree identificar posteriormente como Andrea Cosini, heredero de la casa Cosini recién llegado de Génova. La falta de conocimientos de las lenguas venecianas impide a Theoclymenus averiguar los específicos de la conversación, pero logra aún así determinar que se menciona al caballero Gerbert de Sur-Les-Moines y a Ourobóros, así como que Lucio Ipatici parece estar a las órdenes de Andrea Cosini, y que se intercambian dineros.

Poco después, Lucio Ipatici visita la alianza con la intención de comprar la reliquia que esta ha adquirido del caballero de Sur-Les-Moines. Tras consultar con Teodoreto de Criamon, el Consejo de la Alianza decide vender a Lucio Ipatici una de las falsificaciones que se obtuvieron del orfebre Lykaon, diciéndole que es la reliquia que se le compró al caballero, que se había vendido a un particular, y que este ha decidido vender a Ipatici.

La vigilancia de Theoclymenus permite descubrir que Ipatici visita al resto de compradores, y se sospecha que adquiere de cada uno de ellos la falsificación que el caballero les vendió, con la única excepción de la pequeña parroquia de San Gregorio. A instancias de la alianza, Theoclymenus roba esta falsificación, impidiendo que Ipatici pueda hacerse con ella y comprobar que es también falsa. Parece ser que Ipatici muestra interés en el robo, e incluso parece intentar hacerse con el objeto en los bajos fondos de la urbe, sin éxito. Tras comprobar que todas las falsificaciones compradas son entregadas a los Cosini, y que Ourobóros no es mencionado más, se da el asunto por zanjado y se abandona la vigilancia.

Finalmente, el muy sabio maestro Eric de Criamon, con la inestimable ayuda del maestro Hyperides de Verditius, lleva a cabo la investigación del objeto encantado en el laboratorio, determinando que posee un encantamiento de Rego Terram de magnitud cuarta que impide que se pueda abrir; que posee una guarda de Rego Vim de magnitud sexta que lo protege contra criaturas del Reino Infernal; y que posee un encantamiento por cada uno de los anteriores, de idéntica magnitud, que impidió que el sigil del autor dejara impronta en el objeto. Sin encontrar ningún otro efecto místico en el mismo, se devuelve la caja a Teodoreto de Criamon, que considera la posibilidad de que se lleven a cabo investigaciones en mayor profundidad por parte de magi más expertos. Accede también a entregar a Eric de Criamon y a Al-Shafiyya Ex Miscellanea un psephos a cada uno (dos bonos) por el trabajo de laboratorio, y por la investigación de Lucio Ipatici.

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